Poesía. El fin de semana perdido.  
  Poesía Este libro de poemas de José Luis Piquero ha esperado doce años en el cajón, o mejor como él mismo dice, sin rehuir sentarse ante la página, “lo hacía cuando me parecía inevitable.” Inevitables son estos poemas donde también en con cepto de su propio autor poco importan los versos, “si no, la mirada la sensatez, el hallazgo.”  
 

Ha pasado ese tiempo desde la Antología de subra y este libro comienza con el “mensaje a los adolescentes”: “Probad todo lo que os hace daño.” Su obra es, pues, una búsqueda de amor, de amistad, de realidad y entre sus versos van pasado seres y situaciones reales en su mente. Le da sentido a la vida, hurga en cada poema qué le hizo daño, qué le puede hacer daño. Son poemas, necesariamente, luego de haberle leído para “morirse con algún objetivo”, hasta cabe leerle como él dice en la playa ”desnudos, sin vehemencia.” Magnífica vuelta a la poesía sin querer hacerla.

 

EL FIN DE SEMANA PERDIDO

MENSAJE A LOS ADOLESCENTES

Niños, probad a hacerlo en casa
Y sabréis lo que es bueno sin que os lo cuente nadie.
Recordad que no hay nada que vuestros padres puedan enseñaros.
Ellos no son vosotros.

Acostaos, bebed.
Hace siglos que están ocurriendo estas cosas
y nadie ha demostrado
que sean mucho peores que una guerra.
Existe un paraíso tras esa raya blanca.

Cuanto hace daño y no hacéis,
Niños, lo estáis cambiando por la serenidad.
¿Os han hablado de ella? ¿Sabe alguno a qué sabe?

Si ignoráis quienes sois evitad el rodeo
de averiguarlo uniéndoos a los demás. Una plaza en el grupo
es un puesto en el mundo;

ahora bien, niños,
que levante la mano el que quiera morirse siendo útil y sensato.
Tenéis razón: no es nada divertido.

Por lo demás, sé que no sois felices,
a lo mejor pensabais que todo el mundo os odia. Pues es cierto,
pero sobran motivos: sois jóvenes y estúpidos
y no tenéis derecho
a todo ese futuro que vais a malgastar (como nosotros).

Entonces, ¿estáis solos? Así es.

Aprended a ser libres, no esquivéis la mentira;
sabréis por experiencia que es más sólida que una verdad pactada.

Y sobre todo, niños, no creáis
que la vida merece la pena vivirse
sólo porque lo juren desde siempre los peores cabrones.

 

EXTRAVIADOS

Hemos estado siempre aquí.
Nunca ha habido otro tiempo ni otro espacio.
Una mañana al aire
estaba como virgen, intocado
por la mano del dios, y comprendimos:
nunca llegamos, nunca nos iremos.

Una rueda perfecta, si esto fuera una rueda.
Una prisión perfecta, si fuera una prisión.

¿Y por qué iban a ser las cosas de otro modo?
Ellos nos miran pero no nos ven.
Se diría que esperan algo que va a ocurrir.
Nunca ha ocurrido nada
Y nada va a ocurrir. Permanecemos.

Ha de haber un milagro en todo esto.
O mejor nos dejamos de milagros.

Aflicción, no nos dejes
Ahora que sabemos lo que somos.
Aflicción: nuestra última certeza
cuando ya no nos quedan más certezas.

 

CANCIÓN PARA VELAR A UNA CHICA BORRACHA

En ese nuevo mundo estás tan sola
que no tienes a nadie más que a mí.
¿Lega mi voz a donde estas ahora,
la música de algo que estaba por venir?

Te queda bien dormir,
lisa, sin ironía,
y tu papel social se deshace en el sueño.
Nunca será de día.

Cuántas cosas podría decirte y tú mañana
no recordarás nada, nada.
Incluso si te beso
El pelo impunemente.
Dormida ya no es un error quererte.

Eres hermosa: sucia y vulnerable.
No sabrás nunca cuánto te he querido
sin tocarte.

 

CUATRO

Haz el amor con todo lo que sabes.
Jaime Sabines

Esta noche los cuatro
nos damos libremente, como obsequios.
ya no somos parejas y formamos
un círculo perfecto.

Un placer sin palabras,
algo así como un juego de calor,
mas con las mismas mañas
del amor entre dos.

Y el latido de manos y de bocas
con su idioma de sed:
en cada piel absorta que se posan
tocan un corazón bajo la piel.

Sobre este cuarto ha descendido el mundo,
la luz intacta de la vida breve
envolviéndonos juntos
mientras la noche afuera dura y llueve.

No volveré a estar solo.
después de haber amado así, la muerte
no me tendrá del todo.

 

 

INTERVALOS DE EVA VAZ

Ha venido a medianoche.
Ha venido a las 5 de la tarde.
Ha venido herida, igual que una página tachada.
Sé que ha venido,
está en las sábanas revueltas,
ha dejado su rastro en los libros y en las tazas,
como el tiempo, que mancha levemente:
hace regalos.

Habrá venido cuando ya no estaba
o me estaba fumando un cigarrillo en otro lugar que no aquí.
Hay un perfume vibrando en el aire,
hay dos o tres prendas diminutas sobre una silla,
sé seguro que alguien ha andado con mis fotos.

Ahora ya no me encuentro ni en casa ni en la calle y no me importa
ha venido, ha venido.

Ven, toma posesión. Yo soy La Casa.

 

ALICIA YA NO VIVE AQUÍ

Se busca a Alicia. Descripción:
pequeño cuerpo, tetas como niños dormidos.
en su culo anidaba nuestra felicidad
y en su cabeza todos los errores.

Se la busca. Yo no sé qué es más cruel:
si sus ojos cerrados en la gran madrugada de canciones
si su regazo, pulpa democrática sobre la que jalean
-arf arf- perros y viejos.

Dulce Alicia: menuda cabraloca.
pero yo la he querido, oídme, y ella a mí un poco menos,
que una nanny perversa a un niño lujurioso,
y yo feliz, feliz.

La sucia colegiala ha arrojado los libros
y ha salido corriendo. ¡Dios cómo corría!
Lo que es por mí no la atraparán nunca.
Alicia, en ti he dejado mis huellas dactilares:
¡ponedme las esposas! El guardián
se ha vuelto loco y ella ríe, ríe.
A tu salud cualquiera se emborracha lo menos una vez,
y eso que no eres buena, y qué más da.

Se busca a Alicia. Descripción:
la curva de su espalda un cristal empañado
piernas que no tienen maña para oprimir el mundo así y así.
Su precio, lo que lleves
en los bolsillos.